La elfa del bosque saltaba de rama en rama intentando buscar pistas. Preguntaba a varios de los exploradores del bosque pero ninguno tenía ninguna pista de su hermana Newra. Noía siempre había tenido afecto por su hermana mayor, pero ésta nunca le respondía con el mismo trato, incluso la rehusaba en muchas ocasiones. A pesar de todo, era su hermana y tenía que encontrarla. Mientras seguía hasta el próximo puesto de vigilancia oyó algunos ruídos. Sin duda se trataba de algunos kobolds de las montañas cercanas que se habían atrevido a adentrarse en el bosque. Sin dudarlo un momento su deber como elfa del bosque era expulsarlos.
Cuando se acercó más vió cómo había un pequeño grupo de kobolds acechando a un anciano tirado en el suelo. Desde lo alto de los árboles, disparó una flecha contra uno de ellos provocándole una herida mortal en la garganta. El resto de kobolds miró alrededor pro un momento y salieron huyendo antes de enfrentarse a aquello que les estaba disparando desde el follaje.
- ¿Se encuentra bien? - pregúntó al anciano
- Si, muchas gracias - dijo el anciano mientras se incorporaba. Éste llevaba una túnica oscura con una capucha sobre la cabeza. A pesar de ello podía ver asomarse una cara muy arrugada con una barba blanca y larga. - Si no hubieses aparecido, quién sabe qué podría haberme pasado.
- Suelen asaltar a los viajeros que van a pié por aquí si consiguen esquivar nuestra vigilancia. De todas formas últimamente están más activos de lo normal. Disculpe que no le acompañe algo más pero tengo que irme.
- Espera un momento - El hombre se quitó un anillo plateado que tenía en al mano y se lo extendió a la elfa - Toma esto como agradecimiento. - La elfa cogió el anillo y lo exámino, no parecía ser nada fuera de lo común - Contiene un hechizo que protege a su portador, también te daré un consejo: Encontrarás lo que buscas si sigues hacia el este.
Noia extrañada volvió la mirada hacia el anciano, pero simplemente había desaparecido. ¿Qué quería decir? ¿Se refería a su hermana? Le pareció muy extraño, pero confió en él y siguió su consejo.
martes, junio 10, 2008
lunes, junio 09, 2008
6.5 Una puerta se abre
Rolem estaba sentado al pié del altar, acariciaba a Lantash que no se sentía agusto en ese lugar encerrado mientras Arima le daba vueltas al enigma. Giraba las piezas y las arrastraba por sus guías hacia la parte de abajo en diferente orden. Pensaba que se trataban de letras y debía juntarlas de manera que formasen alguna palabra o un código que les abriese alguna de las puertas. De pronto lo vió claro.
- Ya está - Rolem se incorporó esperando que esta vez el bardo diese con una combinación correcta.
Había formado al palabra ESTE, Seguidamente un sonido mecánico acompañaba a la solución del enigma abriéndose la puerta situada a la derecha. Rolem volvió a la puerta principal y comprobó que estaba cerrada.
- ¿Y ahora qué hacemos?
- Venga Rolem, se ha abierto una puerta, continuemos.
- Sigo pensando que no es una buena idea ir solos, pero bueno.
Continuaron por la puerta hacia un largo pasillo que terminaba en unas escaleras y subieron al siguiente piso.
- Ya está - Rolem se incorporó esperando que esta vez el bardo diese con una combinación correcta.
Había formado al palabra ESTE, Seguidamente un sonido mecánico acompañaba a la solución del enigma abriéndose la puerta situada a la derecha. Rolem volvió a la puerta principal y comprobó que estaba cerrada.- ¿Y ahora qué hacemos?
- Venga Rolem, se ha abierto una puerta, continuemos.
- Sigo pensando que no es una buena idea ir solos, pero bueno.
Continuaron por la puerta hacia un largo pasillo que terminaba en unas escaleras y subieron al siguiente piso.
6.4 Huída hacia la libertad
Subieron por la estrecha escalera de caracol hacia la parte superior del cuartelillo de la guardia urbana. Avanzaron sin problemas pues vieron cómo todos los guardias habían sido atados y amordazados por dos compañeros más del pirata.
- Seguidme por aquí - el pirata más mayor abría una puerta que dirigía a los establos y una vez allí les estaba esperando un carromato lleno de mantas - Escondeos en la parte trasera debajo de las mantas, intentaremos pasar desapercibidos.
Abrieron las puertas del establo y salieron a un paso ligero, parecía que todo estaba por acabar cuando de pronto se escuchó una voz.
- ¡Vosotros! ¡Alto!
Era uno de los paladines que salía del cuartel y les apuntaba amenzante con su espada. El conductor del carromato sacudió las riendas y los caballos empezaron a tirar del carro al galope, mientras el paladín buscaba su montura para seguirles.
Desde debajo de las mantas, Irundiel veía cómo el paladin se acercaba más y más con su imponente caballo blanco que pisoteaba el pavimento de la ciudad como si quisiera romperlo.
- No permitiré que ese engreído nos eche la mano encima de nuevo- Newra asomó una flecha por encima del carromato, tensó el arcó y soltó la flecha que dió al caballo en el pecho. El caballo debido al dolor tropezó en el suelo y lanzó a su jinete por los aires rodando después por el suelo unos cuantos metros.
De esta manera el carromato siguió su camino hacia las afueras de la ciudad en donde todos subieron al barco del pirata.
- Seguidme por aquí - el pirata más mayor abría una puerta que dirigía a los establos y una vez allí les estaba esperando un carromato lleno de mantas - Escondeos en la parte trasera debajo de las mantas, intentaremos pasar desapercibidos.
Abrieron las puertas del establo y salieron a un paso ligero, parecía que todo estaba por acabar cuando de pronto se escuchó una voz.
- ¡Vosotros! ¡Alto!
Era uno de los paladines que salía del cuartel y les apuntaba amenzante con su espada. El conductor del carromato sacudió las riendas y los caballos empezaron a tirar del carro al galope, mientras el paladín buscaba su montura para seguirles.
Desde debajo de las mantas, Irundiel veía cómo el paladin se acercaba más y más con su imponente caballo blanco que pisoteaba el pavimento de la ciudad como si quisiera romperlo.
- No permitiré que ese engreído nos eche la mano encima de nuevo- Newra asomó una flecha por encima del carromato, tensó el arcó y soltó la flecha que dió al caballo en el pecho. El caballo debido al dolor tropezó en el suelo y lanzó a su jinete por los aires rodando después por el suelo unos cuantos metros.
De esta manera el carromato siguió su camino hacia las afueras de la ciudad en donde todos subieron al barco del pirata.
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raztudiel
jueves, junio 05, 2008
6.3 Una vía de escape
Irundiel estaba algo nervioso pronto comenzaría todo según le había dicho el pirata. No quería acabar en la horca, por ello había acordado con Raztudiel ayudarle a escapar a cambio de ir con él. Newra aceptaba resignada, no quería quedarse allí dentro mucho más, aunque no estaba muy de acuerdo en que se llevaran al muchacho de la túnica sucia. Según ella "era un pobre idiota y sólo sería una carga".
De pronto, empezó a escucharse un gran escándalo arriba. Un guardia apareció rodando por las escaleras y siguiéndolo a él otro hombre de mediana edad, con la piel morena, varias cicatrices en la cara y el poco pelo que tenía estaba totalmente desordenado. Detrás de él otro más joven pero con la piel igual de oscura pero con menos cicatrices y más pelo saltó a un lado, cogió las llaves del cinturón del guardia y fué directo a abrir la celda de su capitán. En no demasiado tiempo estaban todos libres exceptuando el chico.
- Lo siento capitán, no puedo abrirla, si es alguna de estas llaves la cerradura está muy oxidada.
- No podemos entretenernos mucho - dijo el pirata más maduro - Los paladines no tardarán mucho en venir y entonces si que estaremos en problemas.
El chico dentro de la celda los miró a todos y por un momento pareció convertirse en humo atravesando los barrotes. Todos se quedaron boquiabiertos al ver aquello, y el chico simplemente les devolvió una sonrisa.
Raztudiel le cogió la espada al joven pirata y dijo:
- No perdamos más tiempo, vámonos.
De pronto, empezó a escucharse un gran escándalo arriba. Un guardia apareció rodando por las escaleras y siguiéndolo a él otro hombre de mediana edad, con la piel morena, varias cicatrices en la cara y el poco pelo que tenía estaba totalmente desordenado. Detrás de él otro más joven pero con la piel igual de oscura pero con menos cicatrices y más pelo saltó a un lado, cogió las llaves del cinturón del guardia y fué directo a abrir la celda de su capitán. En no demasiado tiempo estaban todos libres exceptuando el chico.
- Lo siento capitán, no puedo abrirla, si es alguna de estas llaves la cerradura está muy oxidada.
- No podemos entretenernos mucho - dijo el pirata más maduro - Los paladines no tardarán mucho en venir y entonces si que estaremos en problemas.
El chico dentro de la celda los miró a todos y por un momento pareció convertirse en humo atravesando los barrotes. Todos se quedaron boquiabiertos al ver aquello, y el chico simplemente les devolvió una sonrisa.
Raztudiel le cogió la espada al joven pirata y dijo:
- No perdamos más tiempo, vámonos.
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6.2 El enigma
La entrada del castillo era una sala bastante amplia y muy oscuras. Como podían ver desde afuera, no había ninguna ventana que la iluminase. Detrás de Rolem venía sin dudar Tron, pero el druida sabía que a Lantash no le gustaba andar sobre superficies lisas. Lo animó a acercarse a él y cuando todos estaban dentro, las puertas se cerraron. La oscuridad duró unos segundos de terror pero pronto unas antorchas iluminaron toda la sala.
- Deben de ser mágicas, iluminan mucho más de lo que deberían - apuntó Arima - Mi maestro me dijo que las usaban para iluminar sitios grandes en mazmorras.
El bardo se acercó a una especie de altar que estaba aproximadamente en el centro de la sala y pudo ver una serie de símbolos que debían de conformar un puzzle mecánico. Rolem mientras tanto observó que había tres puertas aparte de la salida, unas opuestas a las otras. intentó abrirlas pero estaban cerradas con llave. Llamó al golem y le ordenó que las golpease. El golem obedeció la orden descargando su puño sobre la que parecía una debil puerta de madera, sin embargo resistía sin haberse siquiera agrietado.
- ¡Espera! - grito Arima - Este mecanismo debe de abrir las puertas, falta que averigüemos cómo.
- Deben de ser mágicas, iluminan mucho más de lo que deberían - apuntó Arima - Mi maestro me dijo que las usaban para iluminar sitios grandes en mazmorras.
El bardo se acercó a una especie de altar que estaba aproximadamente en el centro de la sala y pudo ver una serie de símbolos que debían de conformar un puzzle mecánico. Rolem mientras tanto observó que había tres puertas aparte de la salida, unas opuestas a las otras. intentó abrirlas pero estaban cerradas con llave. Llamó al golem y le ordenó que las golpease. El golem obedeció la orden descargando su puño sobre la que parecía una debil puerta de madera, sin embargo resistía sin haberse siquiera agrietado.
- ¡Espera! - grito Arima - Este mecanismo debe de abrir las puertas, falta que averigüemos cómo.
sábado, mayo 24, 2008
6.1 Entrando en el castillo
Cuando Arima se despertó, se encontró a Tron junto a él, como observándole. Miró alrededor y ni Rolem ni su lobo estaban allí. Se levantó y desperezándose lanzó una mirada a la puerta del castillo. Se acercó al gran portón de nuevo mientras el golem le seguía de cerca.
- ¡Arima! - Éste se giró y cogió una manzana que le lanzaba Rolem - ¿Qué tal has dormido?- Arima le dió un gran bocado a la manzana. La verdad es que estaba hambriento.
- Estaba pensando Rolem... que quizás podríamos entrar a echar un vistazo.- el druida le miró seriamente y le contestó:
- No creo que sea buena idea, no sabemos lo que nos puede esperar ahí dentro y no sabemos...
En ese momento Arima se acercó un poco más y ésta se abrió sola. Los dos compañeros se quedaron callados un buen rato hasta que Arima entró.
- Venga Rolem, podemos echar un vistazo nosotros solos.
Rolem se dió por vencido, y a él también le picaba la curiosidad, así que al final todos entraron.
- ¡Arima! - Éste se giró y cogió una manzana que le lanzaba Rolem - ¿Qué tal has dormido?- Arima le dió un gran bocado a la manzana. La verdad es que estaba hambriento.
- Estaba pensando Rolem... que quizás podríamos entrar a echar un vistazo.- el druida le miró seriamente y le contestó:
- No creo que sea buena idea, no sabemos lo que nos puede esperar ahí dentro y no sabemos...
En ese momento Arima se acercó un poco más y ésta se abrió sola. Los dos compañeros se quedaron callados un buen rato hasta que Arima entró.
- Venga Rolem, podemos echar un vistazo nosotros solos.
Rolem se dió por vencido, y a él también le picaba la curiosidad, así que al final todos entraron.
lunes, mayo 19, 2008
5.5 Compañeros de celda
Irundiel estaba anonadado. Le acababan de acusar de asesinato y por lo tanto lo iban a ahorcar. No podía asumirlo todavía, si sólo Silon estuviera allí podría ayudarles. En la celda contigua, Newra estaba de pié intranquila, miraba hacia todos lados buscando alguna manera de salir. Irundiel se dió cuenta que no eran los únicos en la cárcel, en dos celdas enfrente suya habían otras dos personas. En la de la derecha había un chico joven, aproximadamente de su misma edad, llevaba una túnica que insinuaba un color azul debajo del polvo. No parecía demasiado ocupado por su situación, se distraía soplando a una semilla de diente de león y manteniéndola en el aire. En la celda de la izquierda un hombre permanecía sentado en un rincón oscuro de la misma sin que se pudiese ver demasiado de él. Éste le miró de pronto e incorporándose le dijo:
- Menudo humor se gasta esa mujer ¿cierto chico?
Una vez incorporado la luz le iluminó el rostro mostrando la cara de lo que parecía un elfo pero con la piel de un color parecido a la ceniza. Newra lo identificó rápidamente y le dijo:
- ¿Qué hace un ser como tú, elfo oscuro, en la superficie? - dijo con repudia - tu raza no debería pisar donde ilumina el sol.
- Es mi padre el que tenía tal origen.- dijo mirando a la elfa directamente- Yo me he criado bajo la luz del sol y junto al mar. Mi madre humana fué la que me permitió esa vida.
- ¿Madre humana? - dijo Irundiel pensando en voz alta - ¿No serás entonces el pirata Raztudiel?
- El mismo - respondió - Aunque no es uno de mis momentos más gloriosos. Espero que no dure demasiado.
- ¿Cómo que no dure demasiado? ¿Qué es....
Un silbido sonó a través de uno de los ventanucos de la prisión interrumpiéndole. Seguidamente lanzaron un dardo hacia el suelo de la celda del pirata. Éste lo recogió del suelo y leyó una pequeña nota adherida a él.
- ¿Qué pone? - preguntó Newra
- Que pronto me iré de aquí.
- Menudo humor se gasta esa mujer ¿cierto chico?
Una vez incorporado la luz le iluminó el rostro mostrando la cara de lo que parecía un elfo pero con la piel de un color parecido a la ceniza. Newra lo identificó rápidamente y le dijo:
- ¿Qué hace un ser como tú, elfo oscuro, en la superficie? - dijo con repudia - tu raza no debería pisar donde ilumina el sol.
- Es mi padre el que tenía tal origen.- dijo mirando a la elfa directamente- Yo me he criado bajo la luz del sol y junto al mar. Mi madre humana fué la que me permitió esa vida.
- ¿Madre humana? - dijo Irundiel pensando en voz alta - ¿No serás entonces el pirata Raztudiel?
- El mismo - respondió - Aunque no es uno de mis momentos más gloriosos. Espero que no dure demasiado.
- ¿Cómo que no dure demasiado? ¿Qué es....
Un silbido sonó a través de uno de los ventanucos de la prisión interrumpiéndole. Seguidamente lanzaron un dardo hacia el suelo de la celda del pirata. Éste lo recogió del suelo y leyó una pequeña nota adherida a él.
- ¿Qué pone? - preguntó Newra
- Que pronto me iré de aquí.
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