martes, mayo 02, 2006

1.5 El druida y el lobo

Lantash corría a través del bosque. Había pasado por la cabaña del amigo de su amo y no estaba, aunque pudo oler su rastro hacia la ciudad donde había quedado con reunirse con su amo. Llegó al linde del bosque y los árboles desaparecieron a su alrededor y a lo lejos la ciudad. Llegó enfrente de la entrada de la ciudad, había mucha gente alrededor de la puerta y no le gustaba mezclarse con la muchedumbre.
-¡Lantash! - escuchó, era su amo - ¡Lantash estoy aquí!
Fué directamente hacia su amo mientras que la gente se asustaba al ver a aquel animal salvaje tan cerca de ellos.
-¿No estaba Irundiel en su cabaña? - el lobo no necesitaba responderle con palabras ya que se entendía con su amo a pesar de ser especies distintas - ¿Que ha venido a la ciudad? Bueno de todas maneras tenemos que avisar inmediatamente a Silon, no te separes de mí cuando entremos a la ciudad.
Rápidamente fueron a atravesar el gran arco de entrada a través de la muralla cuando un guardia le cortó el camino.
-¡Alto! ¿a donde crees que vas con ese animal salvaje por la ciudad? ¿Acaso quieres provocar el pánico?
-Soy amigo de la ciudad y ya he venido varias veces. Soy un druida y el lobo es mi compañero, nunca ha causado el mínimo daño a alguien mientras no fuese en defensa propia.
- Deja que entre - interrumpió otro guardia - Es verdad lo que dice, es bien recibido en la ciudad y su animal también. Pareces algo apurado ¿ocurre algo?
- Ha habido una trajedia, el mago del bosque ha muerto y creemos que ha sido un asesinato. Los elfos me han mandado a buscar a Silon, me han dicho que está en la ciudad y él puede averiguar algo además de que era un gran amigo de la victima. ¿podrías avisar a tus superiores para que estén enterados?- el guardia quedó algo sobresaltado por la noticia pero contestó:
-¡Por el Deus Superi! No te retrases más. Yo me ocuparé de transmitir la noticia a mis superiores. Id a cumplir vuestro encargo.
En cuanto le dijeron aquello Rolem no tuvo que pensarse ni dos veces el empezar de nuevo la carrera a través de la calle principal le seguía pegado a sus piernas su compañero el lobo que provocaba el miedo en muchos de los habitantes de la ciudad.

Kibi estaba efusiva. La vuelta del mago auguraba seguramente la partida del grupo en busca de aventuras, algo a lo que se habían estado preparando desde que se conocieron y que el mago les prometía después de sus famosas "lecciones de aventureros".
Kibi escuchó de pronto a una niña pequeña gritar "¡Mamá, un lobo!" Miró hacia ese lado y vió venir a su amigo Rolem acompañado de su lobo. Se escondió detrás de un puesto de venta ambulante y cuando pasó el lobo saltó sobre él intentando atraparlo.
-¡Bu!- te atrapé - El lobo asustando y derribado por la embestida de la mediana pudo comprender a tiempo que se trataba de una amiga y no le dió un mordisco.
-¡Kibi! ¡no es momento de juegos!- Dijo Rolem alterado - Tengo que avisar a Silon inmediatamente. Algo grave ha ocurrido.
La mediana se levantó mirando más seriamente al druida: ¿A silon?- dijo la mediana- Está en su tienda me ha pedido que nos reunamos todos, así que podrás encontrarle allí.
Rolem volvió a salir corriendo, siguiéndole detrás el lobo y justo detrás la mediana que estaba intrigada por lo que podía haber ocurrido.

No hay comentarios: