miércoles, noviembre 28, 2007

5.4 Un castillo en medio del bosque

Arima estaba muy animado. Creía haber entendido el enigma.

el barquero le llevaba hacia el oeste, hasta que vió una gran roca. Allí el viento soplaba hacia la otra orilla, hacia el interior del bosque. "Los cabellos de Gea", pensó, así que se adentró en él.

Poco a poco, iba oscureciendo, y le daba la impresión de que estaba dando vueltas. Por si fuera poco, también notaba que alguien le observaba. No tuvo mas remedio que pararse a acampar. Quizás no debería haber sido tan impetuoso y haber avisado a los demás.

Empezó a buscar ramas por la zona para hacer un fuego, cuando se encontró un claro. Aunque estaba oscuro podía ver la sombra de una enorme construcción, algún tipo de castillo. No parecían verse ventanas en los muros y no estaba iluminado con nada. En uno de los laterales vió una larga torre, y en lo alto de ella, parecía verse una ventana. Dándole la vuelta a la estructura encontró lo que parecía ser la entrada: un enorme portón de madera maciza con dos tiradores. Aquel castillo no parecía habitado. Arima dudaba incluso de que fuese un castillo, ya que le parecía extraño que alguien viviese en una fortaleza sin ventanas para iluminar el interior.
Cuando se acercó un poco a la entrada, unas antorchas colocadas en sus laterales chisporrotearon y se encendieron. Junto con ese sonido, una mano se apoyó en el hombro de Arima.
- ¿Qué se supone que estás haciendo? - dijo la voz de su amigo Rolem - ¿Por qué te has separado del resto?
Arima respiró tranquilo después del pequeño susto. Junto con el druida iban su lobo y el golem.
- Pues, cuando os fuisteis, un hombre extraño me dejó un mapa con un acertijo. Siguiendo las pistas he llegado a este sitio.- El druida lo miró a él y de seguido observó el extraño castillo.
- No me fío de este sitio, es algo tarde para ir a la ciudad y a lo mejor nuestros amigos están tras nuestros pasos, deberíamos acampar. Me encontré con un elfo del bosque y me avisó de que no era el único humano deambulando por el bosque, así fué como te encontré. Si nuestros compañeros nos buscan, los elfos podrán indicarles cómo llegar.
Después de eso se alejaron un poco del castillo e hicieron una pequeña fogata. Pronto estaban descansando.